El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa progresiva y la causa más frecuente de demencia en el mundo. Afecta la memoria, el pensamiento, el comportamiento y, con el tiempo, la autonomía para realizar actividades de la vida diaria.
En Chile, el Alzheimer es un problema de salud pública priorizado en el Plan Nacional de Demencias. Se estima que entre 180.000 y 220.000 personas viven con algún tipo de demencia, y el 60–70% corresponde a enfermedad de Alzheimer. Con el envejecimiento de la población chilena, se proyecta un aumento sostenido de casos en las próximas décadas.
Es importante distinguir el Alzheimer del olvido propio del envejecimiento: la pérdida de memoria asociada a la edad no compromete la funcionalidad de la persona, mientras que en el Alzheimer el deterioro cognitivo avanza hasta afectar las actividades cotidianas y generar dependencia progresiva de otros.
En Clínica Universidad de los Andes, para el abordaje del Alzheimer contamos con el Centro de Neurociencias, el que está compuesto por neurólogos expertos en diversas patologías neurológicas, como las demencias y el Alzheimer. Combinan diagnóstico oportuno, planes terapéuticos personalizados y apoyo a familias y cuidadores.
No se conoce con exactitud la causa de la enfermedad de Alzheimer. La teoría actual es que se produce por la acumulación de proteínas anormales a nivel cerebral —principalmente beta amiloide y tau—, las que impiden el correcto funcionamiento de las neuronas y su conexión entre ellas, además de producir muerte neuronal.
Por lo general, este daño comienza en el hipocampo de ambos hemisferios, el área cerebral encargada de la memoria, lo que explica por qué el primer síntoma suele ser el olvido de hechos recientes. A medida que la enfermedad avanza, el compromiso se extiende a otras áreas del cerebro y aparecen alteraciones del lenguaje, de la orientación y de la conducta.
Entre las posibles causas están:
Existen factores de riesgo no modificables y otros sobre los cuales sí es posible actuar.
Son conceptos relacionados, pero no equivalentes:
En otras palabras, todas las personas con Alzheimer desarrollan demencia, pero no todas las demencias son causadas por Alzheimer.
La enfermedad de Alzheimer suele comenzar con fallas de memoria reciente y dificultades para encontrar palabras, y progresa hacia un compromiso funcional que requiere apoyo de cuidadores y del sistema de salud.
El principal síntoma inicial es la pérdida de memoria de hechos recientes, mientras se conserva la capacidad de recordar eventos antiguos de la biografía personal. Con frecuencia, la persona no reconoce sus síntomas y tiende a minimizarlos.
El diagnóstico se basa principalmente en la evaluación clínica realizada por un especialista, que incluye:
Un punto clave del diagnóstico es distinguir el Alzheimer de otras condiciones médicas y psiquiátricas que pueden cursar, e incluso debutar, con compromiso cognitivo, como los cuadros depresivos, los trastornos metabólicos o el déficit de vitaminas.
No es posible prevenir la enfermedad por completo, pero sí reducir de manera importante el riesgo de desarrollarla o retrasar su aparición. Según la Organización Mundial de la Salud, hasta un 45% del riesgo de demencia se asocia a factores modificables.
Las medidas con mayor respaldo son:
La prevención no comienza en la tercera edad: la educación temprana, el control cardiovascular en la adultez y la participación social en la vejez actúan en distintos momentos de la vida y todos contribuyen a reducir el riesgo.
No existe cura actualmente; el objetivo es retrasar la progresión, controlar síntomas y mantener la calidad de vida. Algunas de las alternativas con que se cuenta para su manejo son:
Es progresivo. La velocidad varía entre personas. La atención integral, el control de comorbilidades y el soporte psicosocial mejoran la calidad de vida y pueden enlentecer el deterioro funcional
La evaluación y el manejo del Alzheimer está a cargo del neurólogo, quien realiza el estudio del deterioro cognitivo, define el diagnóstico e indica el tratamiento. Según el caso, puede trabajar en conjunto con neuropsicología, psiquiatría, geriatría, terapia ocupacional y kinesiología.
En Clínica Universidad de los Andes, el Centro de Neurociencias reúne a especialistas dedicados al diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del sistema nervioso, con un enfoque integral que considera tanto al paciente como a su familia.
Especialidad encargada del estudio y manejo de las enfermedades del cerebro, la médula espinal y los nervios periféricos, incluyendo el deterioro cognitivo y las demencias.
Orientado a la atención integral de las personas mayores, considerando la prevención, el manejo de enfermedades crónicas y el acompañamiento en el envejecimiento.
El Alzheimer es un tipo de demencia caracterizado por alteración temprana y prominente de la memoria episódica y del lenguaje, con atrofia temporomedial.
Otras demencias pueden iniciar con síntomas distintos:
Si hay olvidos que interfieren con la vida diaria, desorientación en lugares conocidos, cambios conductuales persistentes, manejo difícil de finanzas/medicación.
La evaluación precoz permite descartar causas reversibles y planificar apoyos.
Señales de alarma que requieren atención médica inmediata
Existen formas de inicio temprano (<65 años), menos frecuentes. Suelen tener curso más rápido y mayor componente genético en algunos casos. Requieren evaluación especializada.
Iluminación adecuada, retirar alfombras sueltas, instalar barras de apoyo en el baño, señalética en habitaciones, tener control de llaves, medicamentos y otros elementos potencialmente peligrosos, supervisión en la cocina y prevención de fugas (cerraduras seguras).
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