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La apnea neonatal es una pausa en la respiración de un recién nacido que dura 20 segundos o más, o una pausa más breve que se acompaña de una disminución de la frecuencia cardíaca (bradicardia), cambios en la coloración de la piel o una disminución de la saturación de oxígeno. Es más frecuente en bebés prematuros debido a la inmadurez de los sistemas que regulan la respiración.
En la mayoría de los casos, la apnea neonatal disminuye y desaparece a medida que el recién nacido alcanza mayor madurez. Su manejo requiere monitorización y, dependiendo de la causa y gravedad de los episodios, puede incluir medicamentos y apoyo respiratorio.
En Clínica Universidad de los Andes, contamos con un programa de apena neonatal, el cual está dirigido a recién nacidos y lactantes con diagnóstico de apnea que egresan desde unidades hospitalarias como Neonatología o una Unidad de Cuidados Intensivos Pediátrica. Su objetivo es acompañar a las familias cuando el niño llega a su casa, reforzando la educación recibida en la hospitalización, promoviendo un manejo seguro en el hogar y ofreciendo seguimiento continuo.
La apnea neonatal puede clasificarse según el mecanismo que la produce:
El principal factor de riesgo es la prematurez, especialmente en recién nacidos de menor edad gestacional. Otros factores que pueden aumentar el riesgo son:
Muchas veces los episodios se detectan mediante la monitorización utilizada durante la hospitalización. Cuando son visibles, pueden manifestarse como:
El diagnóstico se realiza a partir de la evaluación clínica y la monitorización del recién nacido. El objetivo es identificar los episodios de apnea y determinar si existe una causa que requiera tratamiento. Entre las principales herramientas utilizadas se encuentran:
El tratamiento depende de la edad gestacional, la frecuencia y características de los episodios y la causa que los esté produciendo.
Medidas generales
El equipo de salud puede realizar estimulación táctil suave para favorecer el reinicio de la respiración. También se busca mantener una temperatura adecuada, una posición segura y una alimentación acorde a las necesidades del recién nacido.
Cuando existe una causa que pueda corregirse, como anemia, hipoglucemia o alteraciones de los electrolitos, esta debe ser tratada.
Medicamentos
La cafeína es uno de los principales medicamentos utilizados para tratar la apnea asociada a la prematurez. Puede disminuir la frecuencia de los episodios y la necesidad de apoyo respiratorio.
Apoyo respiratorio
Dependiendo de la gravedad de los episodios, puede ser necesario utilizar:
En la mayoría de los recién nacidos prematuros, los episodios de apnea disminuyen progresivamente a medida que el sistema respiratorio madura. La evolución depende principalmente de la edad gestacional, el peso al nacer y la presencia de otras enfermedades o condiciones asociadas. En algunos casos, la apnea puede prolongar la hospitalización hasta que el recién nacido logra mantenerse estable y libre de episodios significativos.
No siempre es posible prevenir la apnea neonatal, especialmente cuando está relacionada con la inmadurez propia de la prematurez. Sin embargo, algunas medidas permiten disminuir factores que pueden favorecer su aparición o complicaciones:
La neonatología es la subespecialidad pediátrica encargada del cuidado, diagnóstico y tratamiento de los recién nacidos desde el momento del parto y durante los primeros días de vida del recién nacido.
Se aborda el cuidado de los niños sanos y también de aquellos con enfermedades neonatales, malformaciones congénitas, lesiones o defectos de nacimiento, y complicaciones asociadas a la prematurez, por lo que también es parte del equipo médico involucrado en el embarazo.
Especialidad dedicada al diagnóstico y tratamiento de las patologías del sistema nervioso central y periférico en niños y adolescentes. Abarca todas las enfermedades del cerebro y médula espinal.
Trata patologías como problemas de aprendizaje, problemas psicomotores (lenguaje - motricidad), cefaleas, trastornos del sueño, enfermedades neuromusculares, cerebro-vasculares, convulsiones y epilepsia, entre otras.
Especialidad dedicada a tratar las enfermedades del sistema respiratorio tanto en niños como en jóvenes. Las enfermedades respiratorias como influenza, amigdalitis, rinofaringitis, asma, bronquitis, neumonía, otitis