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Carcinoma basocelular

Actualización al 2026

El carcinoma basocelular es el tipo de cáncer de piel no melanoma más común y se origina en las células basales, que son las encargadas de renovar la piel. Es una enfermedad de crecimiento lento y, en la mayoría de los casos, no suele diseminarse a otras partes del cuerpo, aunque puede causar daño local si no se trata a tiempo.

Su incidencia ha aumentado en los últimos años debido a una mayor exposición solar. Afecta principalmente a personas de piel clara y mayores de 40 años, aunque puede aparecer en edades más tempranas.

En Clínica Universidad de los Andes, los especialistas cuentan con herramientas avanzadas, como la cirugía de Mohs, para lograr una extirpación precisa del tumor con la máxima conservación del tejido sano.

¿Cuáles son las causas del carcinoma basocelular?

La principal causa del carcinoma basocelular es la exposición excesiva a la radiación ultravioleta (UV), ya sea del sol o de fuentes artificiales. Otras causas o factores asociados incluyen:

  • Exposición solar sin protección desde la infancia.
  • Antecedentes de quemaduras solares repetidas.
  • Uso prolongado de camas solares.
  • Historia familiar de cáncer de piel.
  • Piel clara, ojos claros y cabello rubio o pelirrojo.
  • Presencia de lesiones cutáneas previas o cicatrices antiguas.
  • Exposición a sustancias químicas como arsénico o hidrocarburos.

La acumulación de daño solar a lo largo de los años es el principal desencadenante, por lo que muchas lesiones aparecen en áreas expuestas como la cara, cuello y orejas.

¿Cuáles son los principales síntomas del carcinoma basocelular?

El carcinoma basocelular puede manifestarse de varias maneras, según su tipo y localización. Los síntomas más comunes son:

  • Aparición de una lesión o bulto perlado o brillante, que puede sangrar fácilmente.
  • Heridas que no cicatrizan o se reabren.
  • Lesiones con costra o borde elevado.
  • Manchas rojizas o rosadas persistentes.
  • En fases avanzadas, puede causar úlceras o sangrados recurrentes.

 La mayoría de las veces el paciente no experimenta dolor, lo que facilita que la lesión pase desapercibida. Por eso, es importante consultar al dermatólogo ante cualquier cambio sospechoso en la piel.

¿Cuáles son los factores de riesgo para desarrollar carcinoma basocelular?

Los factores que aumentan el riesgo de padecer este tipo de cáncer incluyen:

¿Cómo se diagnostica el carcinoma basocelular?

  1. Examen físico detallado: observación de forma, color y textura de la lesión.
  2. Dermatoscopia: técnica que permite ver estructuras microscópicas de la piel para identificar patrones típicos.
  3. Biopsia de piel: procedimiento esencial para confirmar el diagnóstico y determinar el tipo de carcinoma.

 Una vez identificado, el especialista define el tratamiento más adecuado según el tamaño, localización y profundidad del tumor. En lesiones que se encuentran en zonas donde es importante preservar la mayor cantidad posible de tejido sano, como la piel del rostro, el cuello, las orejas o las manos se suele recomendar la Cirugía de Mohs.

¿En qué consiste la cirugía de Mohs?

Es una técnica quirúrgica altamente especializada para extirpar el carcinoma basocelular con precisión microscópica. Se realiza por etapas, removiendo el tumor capa por capa y analizando inmediatamente cada muestra bajo el microscopio.

El procedimiento se destaca por dos objetivos:

  1. Eliminar completamente las células cancerosas.
  2. Conservar la mayor cantidad posible de tejido sano.

Las principales características de la cirugía de Mohs son:

  • En casos localmente avanzados requerirá sedación o anestesia general.
  • Cada capa extraída se examina en el laboratorio durante la intervención.
  • Si aún existen células cancerosas, se retira una capa adicional solo en esa zona específica.
  • Una vez confirmado que no quedan células malignas, se procede a la reconstrucción de la herida. Que puede ser realizada por el dermatólogo cirujano u otro especialista, dependiendo la ubicación y tamaño del defecto postoperatorio. 

¿Qué ventajas tiene la cirugía de Mohs sobre otros tratamientos?

  • Alta tasa de curación: alcanza hasta un 99% de efectividad en carcinomas basocelulares primarios a 5 años y más del 94% a 5 años en casos recurrentes.
  • Preserva la mayor cantidad posible de piel sana: por el análisis microscópico capa por capa. Solo se remueve tejido donde es estrictamente necesario.
  • Menor probabilidad de recurrencia: gracias al control de márgenes horizontalizados durante el procedimiento, permite remover la extensión real del tumor.
  • Resultados estéticos superiores: especialmente importantes en zonas visibles como la piel del rostro, sin tener que remover piel sana innecesariamente.
  • Tratamiento ambulatorio y con anestesia local: sin hospitalización. En casos localmente avanzados podrá requerir sedación o anestesia general

 Por su precisión y control inmediato, es considerada actualmente el “estándar de oro” en el tratamiento quirúrgico de los cánceres cutáneos localizados.

¿Qué cuidados se deben tener después de la cirugía de Mohs?

Después del procedimiento, el médico indicará cuidados que favorecen la cicatrización y evitan complicaciones:

  • Mantener la herida limpia y seca las primeras 48 horas.
  • Cambiar el apósito según las instrucciones médicas y el equipo de enfermería realizará las curaciones posteriores.
  • Evitar actividad física intensa durante algunos días.
  • Controlar el dolor con analgésicos prescritos.
  • Asistir a los controles de seguimiento dermatológico.

 En la mayoría de los casos, la recuperación es rápida y con excelentes resultados funcionales y estéticos.

¿Cómo se puede prevenir el carcinoma basocelular?

Aunque la exposición solar acumulada es el principal factor de riesgo, también existe una predisposición genética que puede favorecer su desarrollo, incluso en personas sin conductas de riesgo. Aunque, existen medidas efectivas de prevención:

  • Protección solar diaria: uso de bloqueador con FPS 50 o superior, incluso en días nublados.
  • Evitar la exposición solar entre 11:00 y 16:00 horas.
  • Usar sombrero, anteojos y ropa protectora.
  • No usar camas solares.
  • Controles dermatológicos anuales.

 La prevención y el diagnóstico precoz son claves para evitar que la lesión avance o cause deformaciones locales.

¿El carcinoma basocelular puede volver a aparecer?

Sí. Aunque el tratamiento quirúrgico es muy efectivo, el carcinoma basocelular puede reaparecer si no se eliminan todas las células cancerosas o si el paciente mantiene exposición solar sin protección. 

¿Cuándo acudir al médico?

  • Lesiones nuevas que crecen rápidamente.
  • Heridas que sangran o no cicatrizan después de varias semanas.
  • Cambios en color, forma o tamaño de una lesión antigua.
  • Marcas o manchas que pican, duelen o sangran.


La detección temprana es fundamental para tratar el carcinoma basocelular de manera efectiva y con mínimos daños estéticos.

¿Qué especialista trata el carcinoma basocelular?

El carcinoma basocelular se trata por medio de la cirugía de Mohs que es realizada por dermatólogos con formación específica en cirugía micrográfica y oncología cutánea, en estrecha colaboración con un anatomopatólogo y un tecnólogo médico formado en el área. En casos seleccionados que requieren reconstrucciones de mayor complejidad o por su ubicación, el dermatólogo puede trabajar en conjunto con especialistas en cirugía de cabeza y cuello, cirugía plástica y reconstructiva u oculoplástica, con el objetivo de lograr el mejor resultado oncológico, funcional y estético posible. 

¿Dónde lo tratamos?

Dermatología Oncológica

La Dermatología Oncológica es la subespecialidad dedicada a la prevención, diagnóstico, tratamiento y seguimiento integral de los tumores cutáneos. Su objetivo es ofrecer una atención personalizada basada en la mejor evidencia científica, integrando técnicas avanzadas de diagnóstico y tratamiento, como la cirugía micrográfica de Mohs, cuando está indicada. Para el manejo de casos complejos, trabaja en estrecha colaboración con un equipo multidisciplinario que incluye especialistas en cirugía de cabeza y cuello, cirugía oncológica, dermatopatología, oncología médica, radioterapia y otras disciplinas, con el propósito de garantizar el mejor resultado oncológico, funcional y estético para cada paciente. 

Equipo médico

Dr. Claudio Escanilla Figueroa

Dermatología Oncológica - Cirugía Dermatológica - Cáncer de Piel - Cirugía Micrográfica de Mohs - Tumores cutáneos

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Dr. Andrés Figueroa Burdiles

Dermatología General - Cirugía Dermatológica - Cáncer de Piel - Cirugía Micrográfica de Mohs

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