En algunas ocasiones, una prótesis total de rodilla puede ser el tratamiento más adecuado para quienes tienen artrosis. Una de las opciones quirúrgicas, puede incluir cirugía robótica.
El dolor de rodilla puede afectar actividades tan simples como caminar, subir escaleras o levantarse de una silla. En muchas personas, estos síntomas pueden controlarse con medicamentos, ejercicio, rehabilitación o infiltraciones. Sin embargo, cuando el daño de la articulación es avanzado y los tratamientos conservadores dejan de ser efectivos, una prótesis total de rodilla puede convertirse en la mejor alternativa para recuperar la movilidad y disminuir el dolor.
La decisión no depende únicamente de una radiografía. Requiere una evaluación realizada por un traumatólogo de rodilla, quien considera los síntomas, el grado de desgaste de la articulación y el impacto que la enfermedad tiene sobre la calidad de vida.
Es una cirugía en la que se reemplazan las superficies dañadas de la articulación por componentes diseñados para recuperar su funcionamiento y disminuir el dolor.
El objetivo no es solamente aliviar las molestias, sino permitir que la persona vuelva a realizar sus actividades cotidianas con mayor comodidad y movilidad.
Una prótesis puede recomendarse cuando:
La indicación siempre es individual y depende de la evaluación del especialista.
No. Antes de indicar una prótesis, el traumatólogo evalúa distintas alternativas como:
La cirugía se plantea cuando estas medidas ya no logran controlar los síntomas.
En algunos pacientes sí. La cirugía asistida por Robot ROSA permite planificar el reemplazo total de rodilla considerando la anatomía de cada persona y entregar información en tiempo real al cirujano durante el procedimiento. El especialista determinará si esta tecnología representa un beneficio para tu caso.
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