Dormir bien sí es posible: el hábito que hoy buscan mejorar millones de personas
Dormir bien dejó de ser un lujo para convertirse en una necesidad urgente. A nivel global y en todas las edades, lograr un sueño reparador ha crecido en importancia y se encuentra amenazado por el estrés, el uso excesivo de pantallas y los cambios en los ritmos de vida.
En este contexto, el lema del Día Mundial del Sueño 2026 —impulsado por la World Sleep Society— pone el foco en un mensaje claro: “DUERME BIEN, VIVE MEJOR”. Un llamado directo a considerar la buena calidad de sueño como una prioridad de salud y, por ende, tomar conciencia y actuar a tiempo.
Al respecto, la Dra. Larisa Fabres, neuróloga del Programa de Medicina del Sueño de Clínica Universidad de los Andes, asegura que dormir bien sí es posible, pero requiere atención, hábitos consistentes y, cuando corresponde, evaluación especializada.
Por qué hoy todos hablan del sueño
El interés global por el descanso tiene bases concretas. La evidencia muestra que dormir mal se asocia a:
- Mayor riesgo cardiovascular
- Alteraciones del ánimo y ansiedad
- Problemas de memoria y concentración
- Aumento de peso y trastornos metabólicos
- Disminución del rendimiento escolar y laboral
La Dra. Fabres afirma que dormir bien no es solo sentirse descansado; es un pilar fundamental para la salud integral, por lo que no hay que normalizar ciertos trastornos del sueño o síntomas que requieren evaluación. Algunos son:
- Dificultad para iniciar o mantener el sueño
- Ronquidos intensos o pausas respiratorias (apnea)
- Somnolencia diurna persistente
- Despertares frecuentes durante la noche
- Sensación de cansancio al despertar
“Cuando el mal dormir se vuelve habitual, es importante estudiar la causa y no resignarse a vivir cansado”, advierte la neuróloga."
Hábitos para mejorar la calidad y cantidad de horas de sueño
Las medidas más simples pero efectivas de higiene del sueño son:
- Tener un horario de sueño organizado: acostarse y levantarse todos los días a la misma hora, incluso los fines de semana, para ajustar el reloj biológico interno. Si no se puede dormir en 20 minutos después de acostarse, es bueno salir de la habitación o hacer algo relajante, como leer o escuchar música suave. Luego, volver a la cama cuando se sienta sueño.
- Tener un horario regular para las actividades nocturnas: comer, tomar medicamentos, leer por la noche, siempre a la misma hora, dentro de lo posible.
- Establecer una rutina nocturna: disminuir la actividad, realizar cosas que sean relajantes, como leer o darse un baño caliente, y evitar la exposición a elementos que afecten el sueño, como pantallas, luces o sonidos fuertes.
- Crear un ambiente adecuado al descanso: un dormitorio fresco, sin luz y silencioso permitirá dormirse más rápidamente.
- No usar pantallas antes de dormir: estas emiten una luz que afecta la melatonina, inductor del sueño. En caso de despertar a medianoche, no revisar el celular.
- Evitar dormir durante el día: la siesta no se recomienda a quienes tienen problemas para dormir de noche. Sin embargo, si es necesaria, esta debe ser siempre a la misma hora y no extenderse por más de 30 minutos.
- Cuidar la comida y la bebida: si bien no se debe ir a la cama con hambre, tampoco se debe comer ni tomar en exceso antes de dormir. Las comidas abundantes, pesadas o picantes en la noche pueden provocar malestar y mantener despierta a la persona. Lo mismo con el café, el alcohol y el tabaco por las tardes. Los efectos estimulantes de la cafeína tardan horas en desaparecer y pueden impedir conciliar el sueño.
- Mantenerse activo durante el día: la realización de actividad física es beneficiosa para la salud general y facilita la necesidad de dormir en la noche. Eso sí, el ideal es hacerlo varias horas antes de acostarse, ya que puede tener el efecto contrario si se practica muy tarde.
Cuando se necesita un equipo experto
Pequeños cambios sostenidos en el tiempo pueden mejorar significativamente la calidad del sueño. Pero no todos los problemas de sueño se resuelven de esta forma. En casos de insomnio crónico, apnea del sueño u otros trastornos, el diagnóstico oportuno permite indicar tratamientos personalizados.
Para esto, es importante contar con el apoyo médico de un equipo multidisciplinario, que aborde las distintas aristas involucradas en el diagnóstico y tratamiento de trastornos del

Profesionales que participaron en esta nota
