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Las calcificaciones mamarias son pequeños depósitos de calcio que se forman dentro del tejido de las mamas y que pueden observarse en una mamografía. No son palpables ni causan síntomas y, en la mayoría de los casos, se consideran hallazgos benignos.
Sin embargo, en ciertas situaciones, algunas formas o patrones de calcificaciones pueden ser una señal temprana de cáncer de mama, por lo que su estudio detallado es fundamental.
En Clínica Universidad de los Andes, contamos con el Centro de Mama, el que tiene un equipo especializado exclusivamente en salud mamaria, tecnología de última generación, evaluación personalizada del riesgo y una atención coordinada para acompañar a cada paciente desde la prevención hasta el tratamiento y seguimiento.
Las calcificaciones mamarias pueden tener diversas causas y no siempre están relacionadas con enfermedades graves. Entre las más frecuentes se encuentran:
Generalmente, no producen síntomas. No se palpan ni causan dolor, sensibilidad o cambios visibles en la piel o el pezón. Son, por lo tanto, hallazgos radiológicos incidentales, detectados únicamente mediante una mamografía.
Por esta razón, es fundamental que las mujeres cumplan con los controles periódicos de mamografía, especialmente a partir de los 40 años o antes si existen factores de riesgo familiares.
El diagnóstico se realiza principalmente a través de una mamografía bilateral. Las imágenes permiten observar las microcalcificaciones y su patrón. Visualizando detalles finos del tejido mamario para categorizar las calcificaciones según su nivel de sospecha como benigno o maligno.
Cuando las microcalcificaciones presentan características sospechosas, se indica una biopsia estereotáxica. Esta es un tipo de biopsia percutánea, donde se usa un mamógrafo especial para localizar con precisión la lesión que solo se ve en mamografía (microcalcificaciones u otras áreas sospechosas). Una vez posicionada la mama y localizada la zona a estudiar, se introduce una aguja guiada por las imágenes y se extraen muestras, las que se envían a estudio de anatomía patológica para definir si son malignas o no.
Las calcificaciones mamarias son hallazgos que se identifican en la mamografía, por lo que no constituyen en sí mismas una enfermedad que deba tratarse. Su manejo depende de sus características radiológicas:
Si la biopsia confirma un hallazgo benigno, se continúa con los controles habituales. Si el resultado es maligno, el manejo posterior (cirugía, radioterapia, terapia hormonal o quimioterapia) dependerá de la etapa y las características del tumor.
Por eso es fundamental la consulta con un especialista en cáncer de mama, quien podrá interpretar los hallazgos y definir la conducta más adecuada en cada caso.
No existe una forma de prevenir la aparición de las calcificaciones mamarias, ya que corresponden a hallazgos que en su mayoría se relacionan con el envejecimiento natural del tejido mamario u otros procesos benignos. Sin embargo, es importante saber que las microcalcificaciones pueden ser el primer signo de un cáncer de mama en etapas iniciales, por lo que su detección oportuna es clave.
Por eso, más que "prevenir" las calcificaciones, el objetivo es la detección precoz del cáncer de mama y la reducción de sus factores de riesgo:
La mamografía periódica sigue siendo la herramienta más efectiva para detectar precozmente una calcificación sospechosa u otro signo temprano de cáncer de mama.
El estudio y manejo de las calcificaciones mamarias está a cargo de un cirujano oncológico de mama, quien evalúa los hallazgos y, según sus características, define si requieren biopsia y la conducta a seguir. Su rol principal es el diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama, pero también abarca condiciones benignas, como abscesos, mastitis no asociada a la lactancia, nódulos benignos, quistes, dolor mamario y mamas axilares, entre otras.
En Clínica Universidad de los Andes, contamos con el Centro de Mama, el que tiene un equipo especializado exclusivamente en salud mamaria, tecnología de última generación, evaluación personalizada del riesgo y una atención coordinada para acompañar a cada paciente desde la prevención hasta el tratamiento y seguimiento.
El principal rol está en el diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama, pero también en aquellas condiciones benignas, como abscesos, mastitis no asociadas a la lactancia, nódulos benignos, quistes, dolor mamario, mamas axilares etc. Además, pueden evaluar tu riesgo de cáncer de mama según tu historia familiar, y ver la necesidad de realizar de estudios genéticos y/o un seguimiento más estricto a edad más temprana.
Ofrece un enfoque integral y preventivo para acompañarte en todas las etapas de la detección del cáncer de mama, recordándote cada año tus chequeos anuales, como la mamografía y la ecografía mamaria, además de la consulta médica. Nuestro objetivo es detectar cualquier posible anomalía en sus primeras fases, asegurando que recibas el mejor tratamiento y atención médica
Cirugía General - Cirugía Oncológica – Patología Mamaria – Cirugía de Cabeza y Cuello
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