Expertos advierten brechas en acceso a mamografías y llaman a adelantar el diagnóstico del cáncer de mama
Actualización septiembre 2026
La política pública garantiza una mamografía gratuita cada tres años entre los 50 y 59 años, mientras especialistas plantean la necesidad de iniciar los controles desde los 40 años y realizarlos anualmente. En un conversatorio realizado en Clínica Universidad de los Andes, expertos advirtieron además sobre las dificultades de acceso en zonas más aisladas y la importancia no solo de realizar el examen, sino de contar con un diagnóstico de alta precisión.
El cáncer de mama es la primera causa de muerte por cáncer en mujeres en Chile y una de cada ocho será diagnosticada con esta enfermedad a lo largo de su vida. Frente a esta realidad, especialistas de Clínica Universidad de los Andes advierten que es necesario avanzar hacia una detección más temprana y comenzar con los controles anuales a los 40 años, en condiciones que la política pública garantiza una mamografía gratuita cada tres años entre los 50 y 59 años.
Estas declaraciones las realizaron en el marco del conversatorio "Cáncer de Mama: innovación para un diagnóstico precoz y un tratamiento oportuno" realizado en Clínica Uandes, el cual contó también con la participación de autoridades y representantes del mundo público y privado. Una de las participantes, la subsecretaria del Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, Marcia Raphael, señaló que otro desafío es resolver las dificultades de acceso que enfrentan mujeres que viven lejos de los principales centros urbanos y que, aun teniendo formalmente derecho al examen, encuentran mayores barreras para realizarlo.
El Senador Juan Luis Castro, médico e integrante de la Comisión de Salud, sostuvo durante el encuentro que el país no puede normalizar que mujeres continúen muriendo por una enfermedad en la que la detección temprana puede hacer una diferencia decisiva.
Castro planteó que octubre, mes de sensibilización sobre el cáncer de mama, debiera transformarse en una oportunidad para movilizar a la ciudadanía y avanzar en políticas que permitan aumentar efectivamente el diagnóstico precoz. Recordó experiencias como la Ley Ricarte Soto, en las que la movilización social permitió instalar un problema sanitario en la agenda pública y contribuir a generar cambios.
El parlamentario conoce de cerca este desafío. Fue uno de los autores de la moción que dio origen a la Ley 21.551, que eliminó la exigencia de contar con una orden médica para acceder a la mamografía preventiva contemplada en el Examen de Medicina Preventiva.
En este contexto, la Dra. Marcela Amar, cirujana oncológica y jefa del Centro de Mama de Clínica Universidad de los Andes, explica que "si lográramos que las mujeres se realizaran sus controles en forma regular y pudiéramos detectar los cánceres en sus etapas más tempranas, cambiaríamos radicalmente la historia de esta enfermedad: necesitaríamos muchos menos tratamientos complejos y salvaríamos muchas más vidas".
Hacerse la mamografía es lo primero; cómo se hace también importa
Los especialistas enfatizaron un segundo desafío: aumentar la cobertura es prioritario, pero la calidad del diagnóstico también puede hacer una diferencia.
Por eso, el primer mensaje para las mujeres es no postergar el examen esperando acceder a una determinada tecnología. Si corresponde realizarse una mamografía, es preferible hacerse la disponible a no realizarse ninguna. Pero cuando existe la posibilidad de elegir, los especialistas recomiendan acceder a tecnologías que aumentan la capacidad diagnóstica.
Una de ellas es la mamografía con tomosíntesis, que genera imágenes de la mama en múltiples planos y permite detectar lesiones que pueden quedar ocultas en una mamografía convencional. Durante el encuentro se presentó evidencia según la cual esta tecnología aumenta la detección de cánceres invasores y disminuye los falsos positivos.
"Nuestra recomendación es muy concreta: si una mujer puede acceder a mamografía con tomosíntesis, que la prefiera. Si no tiene esa posibilidad, que igualmente se haga su mamografía. Lo verdaderamente riesgoso es postergar el examen", señala la Dra. Paulina Neira, radióloga del Centro de Mama de Clínica Universidad de los Andes.
El conversatorio se realizó con motivo de la reciente apertura del nuevo Centro de Mama de Clínica Universidad de los Andes, equipado con tecnología de punta y diseñado para concentrar en un mismo lugar las distintas etapas del diagnóstico mamario.
El Centro incorporó un mamógrafo con tomosíntesis digital e inteligencia artificial integrada, tecnología que entrega al especialista herramientas adicionales para identificar lesiones sospechosas y apoyar la clasificación de los hallazgos. A ello se suma la posibilidad de realizar mamografía con contraste.
Para la Dra. Amar, el desafío finalmente trasciende a cualquier institución de salud: "Necesitamos conseguir que hacerse la mamografía a tiempo se transforme en una conducta habitual. Porque frente al cáncer de mama, llegar antes cambia todo".
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